Una de las joyas mejor escondidas de la llamada Novísima Trova Cubana es, sin lugar a duda, José Luis Barba Bonet (La Habana, 25 de mayo de 1959) muy reconocido, sin embargo, en otras latitudes de esta “América Nuestra”, sobre todo por su fusión del son cubano, la rumba, la guaracha y la canción. Hijo de la guitarrista concertista Marianela Bonet, Barba creció en el barrio habanero del Vedado, donde absorbió la riqueza sonora de su entorno. Allí se nutrió del contacto con rumberos y cantantes callejeros, que marcaron profundamente su estilo.
A lo largo de su carrera ha realizado numerosas presentaciones en Cuba y en el extranjero, destacándose en festivales como el de Viña del Mar, en Chile, donde representó a su país ante más de 15,000 espectadores y en el Festival Internacional de las Artes de Boyacá, Colombia. La discografía de El Barba, como cariñosamente lo llamamos sus amigos, incluye varios álbumes, entre ellos, el emblemático "Cubanos", donde interpreta a dúo sus canciones con artistas de diversas generaciones, entre los que destacan Pablo Milanés, Carlos Varela, Santiago Feliú, Pancho Céspedes, Amaury Gutiérrez y Kelvis Ochoa, por solo citar algunos.
Quienes hemos tenido la oportunidad de conocer al “Maestro”, como yo lo llamo –aunque sé que a él no le gustan mucho los títulos ni condecoraciones–, y disfrutar de su actuación en vivo o conversar con él y escuchar algunas de sus infinitas anécdotas sobre presentaciones a teatro lleno en Panamá, México, Ecuador, Argentina o Chile. O sobre sus vivencias con colegas del género (músicos y trovadores, también poetas y locos). O con sus amigos los pintores, que han creado las portadas de sus discos, como Oswaldo Guayasamín y Waldo Saavedra. O con sus otros amigos: los guapos, los temidos Abakuá, los presidiarios, sabemos que El Barba es, como su música, una perfecta simbiosis donde lo culto y lo popular se abrazan, se dan la mano, y coexisten pacíficamente.
En sus canciones, el bardo recrea temas universales como el amor, la identidad y la cotidianidad, en un vínculo infinito con las raíces más profundas de la cultura cubana. Su guitarra rítmica y vibrante, unida a una voz tan estridente como auténtica, lo hacen dueño de un sello propio e inconfundible.
Tras exiliarse en Miami, en 2012, José Luis Barba ha demostrado su capacidad para conectar con diferentes generaciones a través de la música. Y ha podido darle continuidad a su valioso trabajo artístico, llevando la música cubana a nuevas audiencias y manteniendo viva la tradición de la trova, como testimonio de la riqueza cultural de su isla.
Para quienes disfrutamos de su trabajo, y para aquellos que andan en busca de una propuesta musical que trascienda las monótonas estridencias del llamado género urbano, que domina la música popular actual, José Luis Barba Bonet ofrecerá un concierto íntimo el sábado 20 de diciembre, en Bianco Bistro Café (8190 SW 8th St, Miami, FL 33144), acompañado por talentosos músicos de la talla de Michel Ferré, Jorge Pinelo, Carlos Huerta e Israel Morales, además de alguna que otra sorpresa. Una oportunidad única para disfrutar del inconfundible estilo de El Barba, en un ambiente acogedor.
José Luis Barba y su grupo en concierto. Invitada especial: Nathalie Llizo
Sábado, 20 de diciembre
Bianco Bistro Café
8190 SW 8th St, Miami, FL 33144
RESERVAS:
Video clip “Espiral” – José Luis Barba:
https://www.youtube.com/watch?v=r78nJbvJnvk