por: Carlos Ramos Gutiérrez
La música popular cubana tiene grandes figuras que han recorrido el mundo y permanecen por siempre en el recuerdo, y
otros, no menos grandes, cuyos nombres se han borrado infelizmente de la
memoria colectiva para nutrir las urdimbres del olvido. Tal es el caso de Nito
Rojas: el intérprete olvidado de El
cuarto de Tula.
En mil novecientos sesenta y siete, Sergio Siaba compuso esta obra
que, con el tiempo, se convertiría en la más universal de sus creaciones. Se
trata, pues, de una guaracha-son, género musical de ritmo rápido y texto jocoso que
recrea a modo de sátira sucesos de la realidad social o historias de personajes
populares[1] como Tula, una vecina del barrio La Cachimba, que estaba
ubicado en las inmediaciones de Güira de Melena. Para componer esta obra, Siaba
se vale del choteo y el doble sentido, rasgos identitarios del cubano que con
frecuencia afloran en las más auténticas expresiones de nuestra cultura y,
específicamente, nuestra música popular.
En mil novecientos sesenta y siete Nito Rojas estrenó El cuarto de Tula, acompañado por el Conjunto
Tropicabana, que dirigía el maestro Carlos Gómez.
El montunero Encarnito Rojas
Encarnito Rojas Calzado – o Nito Rojas, como se diera a conocer en
el mundo artístico –
fue un cantante de música popular que desarrolló su carrera principalmente
durante las décadas de 1960 y 1970. Aunque su nombre no alcanzó la proyección
internacional de otros intérpretes de la música tradicional cubana, ocupa un
lugar relevante en su historia por haber grabado algunas de las primeras
versiones conocidas de la guaracha El cuarto de Tula, compuesta por
Sergio Siaba. En 1967, como vocalista del Conjunto Tropicabana, dirigido por
Carlos Gómez, registró para el Instituto Cubano de Radio (ICR) la primera
versión documentada de este tema, así como la pieza Esto sí es un montuno.
A comienzos de la década de 1970, colaboró con el Conjunto de Joaquín Mendivel
para la discográfica Areito, donde grabó la primera versión comercial de El
cuarto de Tula y la guaracha Allá voy.
En el Catálogo de Música Popular Cubana (Editorial Pueblo y
Educación, 1987) aparece registrado como “Montunero Encarnito Rojas”. Allí
consta que inició su labor artística – profesional en 1948, en la antigua
provincia de Oriente, y que desde el inicio de su carrera desarrolló un
meritorio esfuerzo dirigido al desarrollo y la difusión del folclor campesino.
Participó en festivales de música campesina, jornadas Cucalambeanas y concursos
“Eduardo Saborit”. Filmó varios cortometrajes para el ICAIC y grabó discos para
la EGREM. Actuó
en diversos programas de radio y televisión, así como en instituciones
políticas y de masas, centros de producción y docentes, eventos del Gobierno y
espectáculos para el turismo internacional. Integró la brigada artística “Raúl
Gómez García”, fue miembro de la
Sociedad de Autores y formó parte del elenco de artistas
cubanos que actuó para los delegados al XI Festival Mundial de la Juventud y los
Estudiantes. Su repertorio está integrado por una muestra de música popular
cubana y se destaca fundamentalmente como montunero. Prestó servicios como
internacionalista en la República Popular
de Angola, donde se destacó por la labor artística realizada. Durante su
trayectoria artística ha sido distinguido con diplomas, certificados y cartas
de reconocimiento, que acreditan positivamente su desarrollo artístico. [2]
Polémica Nito Rojas –
Rey Caney
Muchos afirman – incluído Gonzalo Siaba (hijo de Sergio) – que fue
Reinaldo Hierrezuelo, conocido en el panorama musical cubano como Rey Caney, el
primero en grabar El cuarto de Tula. Pero
en una entrevista con Nito Rojas, el “montunero” nos ofreció una versión muy
diferente:
“Sergio me entrega la obra estando trabajando yo en Radio
Progreso, y me dice que era una obra muy buena. Yo veo la letra, oigo la
melodía… pero yo no hice lo que él me dijo. Yo, como intérprete, busqué una
forma, y le hago una inflexión a la voz. Le grabé el número y se lo dije
después: que fuera a la EGREM, que había grabado el número. Pero cuando llegó,
al oír la inflexión, dijo: - Ay, chico. Está bien, pero a mí no me gustó”.
Partitura «El cuarto de Tula». Fuente: Archivo familiar de Sergio González Siaba (tomado del blog La negrita de enfrente)
Fue entonces – según Nito – cuando Sergio Siaba le entregó su
canción a Reinaldo Hierrezuelo (Rey Caney).
“Sale el número y lo lanzan en Santiago de Cuba” – acota Nito
refiriéndose a su grabación – y agrega: “Cuando pasó aquello, le mandan una
carta a Siaba, mandándole a decir que había sido un éxito. Entonces vino a
disculparse”.
En marzo del 2011, la página web Baibrama: portal del quehacer
cultural de Holguín publicó un comentario de Zenovio Hernández Pavón, titulado Celina: un homenaje, donde el autor señala
que Celina (se refiere a Celina González) no pudo cantar en los años 50 El cuarto de Tula, de Sergio Siaba, pues no fue hasta 1967 que
Nito Rojas estrenó esta simpática pieza que, como se sabe, luego ha
recorrido el orbe. De todas las fuentes consultadas durante años de
investigación en Cuba, es esta la única que le adjudica a Nito Rojas el estreno
como intérprete de la popular obra de Siaba.
Más reciente, en un artículo del blog “La negrita de enfrente”
encontramos la foto de la grabación original de Nito Rojas junto al Conjunto Tropicabana
que, en efecto, data de 1967.
Grabación exclusiva para la radio y primera versión de «El cuarto de Tula». Marzo de 1967. (Tomado del blog La negrita de enfrente)
La autora de este blog también aporta que “Nito Rojas grabó una versión
comercial de El cuarto de Tula en un disco a 45 rpm bajo el sello Areito,
acompañado por la Orquesta de Joaquín Mendivel. Actualmente, dicho registro
discográfico es considerado un ejemplar de difícil acceso, pues, a pesar de la
amplia difusión y aceptación de la obra, todo apunta a que su prensaje fue
limitado, lo que incrementa su rareza dentro del catálogo musical cubano”. [3]
Grabación comercial bajo licencia Areito. Circa 1975. Fuente: Discogs (tomado del blog La negrita de enfrente)
Muchos años han pasado y El Cuarto de Tula continúa sonando
en las calles derruidas de La Habana Vieja, en sus solares, en la televisión y
la radio. Las nuevas generaciones de músicos la incorporan a su repertorio, la
adaptan a disímiles formatos, la incluyen una y otra vez en sus producciones
discográficas… pero todas las versiones, las de ayer y las de hoy, conservan el
aporte que hiciera Nito Rojas a la composición original.
“A mí me enorgullece oírlo cantar, aunque lo canten mal. Porque el
primero que lo sacó a la calle, fui yo”.
Nito Rojas
Escucha la entrevista con Nito Rojas aquí.
Notas:
[2] Eliseo Palacios García, Catálogo de Música Popular Cubana,
Ed. Pueblo y Educación, La
Habana, 1987.
[3] Daisy
Hernández, Entre melodías y confusiones: El cuarto de Tula,
publicado en el blog: La negrita de
enfrente, WordPress (25 septiembre, 2025).